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15 internautas cuentan lo más terrorífico que les ha pasado cuando estaban solos

Cuando somos adultos, tenemos miedo a pocas cosas del día a día. Esa pila de ropa sobre una silla que tanto nos atemorizaba por las noches, cuando éramos niños, se ha convertido… en una pila de ropa sobre una silla.

Pero siempre existe la posibilidad de que ocurran cosas que aterroricen hasta al más curtido. Aquí tenéis algunos ejemplos que la gente ha compartido en las redes, por ejemplo en el hilo de Reddit “¿Qué es lo más terrorífico que te ha ocurrido mientras estabas solo en casa?”
Y las respuestas no decepcionan…

1.

Cuando era pequeño, estaba en casa y mi madre llamó para decirme que se acercaba un tornado y que tenía que refugiarme en el sótano. El sótano era realmente siniestro, o así me lo parecía cuando era niño. NUNCA entraba a solas.

Así que cogí una linterna de juguete y empecé a bajar al sótano solo, con la lluvia golpeando en las ventanas, y la tenue luz de mi lámpara de juguete iluminándome mientras me acercaba a la sala de la caldera para refugiarme hasta que alguien me recogiera. Imaginaos, allí sentado en la oscuridad atento a todo tipo de ruidos durante dos horas. Fue terrorífico.

Al final, el tornado se mantuvo a millas de distancia.

2.

Estaba solo en casa de mi padre porque él tenía turno de noche, haciéndome la cena y todo. Tenía 14 ó 15 años. Estaba viendo la tele mientras se cocinaban las patatas, cuando escuché un golpe fortísimo en la puerta. Cogí un pequeño cuchillo y comprobé quién llamaba, pero no había nadie. Unos 10 minutos después, escuchó otro golpe, vuelvo a hacer lo mismo, y otra vez nada. Me asusté porque habían entrado a robar en algunas casas de nuestra calle.

Resultó que no hice suficientes agujeros en mis patatas cocidas, y habían explotado en el horno.

3.

Estaba trabajando con el ordenador hasta tarde, las 2 a.m., cuando escuché una alarma del sensor de movimiento de mi cámara de seguridad. Miré, y había una persona mirando la ventana de mi apartamento, se le veía perfectamente desde donde estaba trabajando. Cerré el ordenador, apagué las luces y me fui al cuarto de baño. Un rato más tarde comprobé la memoria de la cámara, y el tipo había estado ahí durante 20 minutos, tan tranquilo. Llamé a la policía y se marchó corriendo, aunque volvió una hora después. No le he vuelto a ver.

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4.

De lo más aterrador que me ha sucedido, no me enteré hasta el día siguiente. Vivo en un apartamento en una zona no demasiado buena de una ciudad peligrosa, con mi novio que trabaja por las noches. Un día un amigo llamó y dijo que le dejará entrar en el edificio rápidamente. Resulta que alguien había estado agazapado junto a mi coche en el aparcamiento, y se había aproximado a nuestro amigo. Este saco un arma, y el asaltante salió corriendo.

Nos dimos cuenta de que este tipo había dejado una bolsa verde junto a mi coche, y supusimos que volvería a buscarla. Llamamos a la policía y apenas cinco minutos después de que les dijéramos donde había ocurrido, aparecieron equipos SWAT, unidades caninas y alrededor de 10 coches, rodeando nuestro edificio.

Resulta que el tipo había escapado de una prisión la noche anterior, junto a otras dos personas. Estaba encarcelado por asalto con arma mortal, y varios delitos de violencia doméstica. Había escalado la valla del patio trasero de nuestro edificio y se había metido en la caravana del propietario del edificio, donde se había quedado la noche antes. Había robado todos los objetos de valor, así como un cuchillo, y estaba intentando robar mi coche cuando apareció mi amigo.

La noche anterior había estado sola y había sacado al perro al patio trasero. Me fijé en que el alambre de espino sobre la valla se había caído, y mi perro estaba nervioso, pero pensé que no sería nada. El tipo había estado observándome desde la caravana todo el tiempo, sin que yo lo supiera.

5.

Eran las 8:30 p.m. y escuché la puerta delantera. Pregunté en voz alta desde mi habitación por qué mis padres habían vuelto después de tan solo media hora. Salté de mi cama a una de las ventanas, cuando una voz masculina contesto, “¿Cómo? ¿Hay alguien aquí?” Resulta que alguien había sido contratado para cuidar al perro del vecino mientras estaba de vacaciones, pero le dieron la dirección equivocada. El miedo que sentí cuando escuché su voz todavía me produce pesadillas.

6.

Llevábamos tiempo escuchando ruido de arañazos en el techo, pero la dueña de la casa estaba posponiendo comprobar a qué se debía.

Una noche, sobre las 2 a.m., el ruido era tan intenso que me despertó de un sueño profundo. Me convencí a mí mismo que fuera lo que fuera no podía llegar a donde estaba yo, y que a la mañana siguiente llamaría sin falta a la casera. Entonces, unas virutas cayeron sobre mi cara, y fuera lo que fuera lo que estaba ahí arriba había logrado llegar a mi habitación. Grité y escuché un ruido como si algo cerca de mí se escabullera. Salí corriendo, cerré la puerta detrás de mi, y dormí en el sofá.

A la mañana siguiente, mi casera hizo que viniera alguien ese mismo día mientras yo estaba trabajando. Resulta que una mapache se había colado en el espacio sobre mi techo y había dado a luz a una camada. Uno de los pequeños habría empezado a jugar por ahí, y eso es lo que habría creado el pequeño agujero en mi techo. Afortunadamente, era muy pequeño, así que no había mapaches enfadados en mi habitación.

7.

Tenía unos 9 años, y mi hermana 6. Teníamos una niñera de 12 años, así que estábamos solos en el sentido de que no había adultos. Para gastarle una broma pesada, le eché insecticida a mi hermana, que me persiguió para vengarse. Teníamos unas puertas de cristal enormes, atravesé una huyendo pero cuando mi hermana intentó agarrar el pomo su brazo atravesó uno de los cristales.

Se cortó tanto que la niñera presionó una tela contra la herida y llamó inmediatamente a mi madre, que la llevó a urgencias. Afortunadamente no cortó ninguna arteria, pero fue terrorífico. Le dieron 60 puntos.

8.

Cuando era joven, mi mamá nos dejó a mi hermano pequeño y a mi solos en casa mientras salía a comprar. Yo estaba en el instituto y mi hermano solo tenía dos años menos que yo.

Estamos viendo la televisión en el salón, cuando vemos mucho por la ventana que daba al jardín delantero. Miramos, y un coche se había chocado contra la zanja que hay junto a nuestra casa. Llamé a la policía y les di mi dirección, y después llamé a mi madre.

De camino a casa, mi madre ve un montón de coches de policía en nuestra entrada, y cortando la carretera, además de dos coches de bomberos y al menos dos ambulancias, así que naturalmente se vuelve loca. La vimos correr atravesando los patios delanteros de todos los vecinos, hasta que los policías la interceptaron y ella pudo ver que tanto yo como mi hermano estábamos bien, hablando con ellos.

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9.

Estaba en casa sola por la noche, y Halloween se estaba acercando. Escuché un fuerte golpe en la puerta delantera mientras estaba cenando. Me acerqué con cautela a la puerta, y al abrir vi sangre por todo el porche, pero no había nadie. Aunque pensé que sería una broma, llamé a la policía por si acaso. Me dijeron que enviarían a alguien. Posteriormente me llamaron y me explicaron que un ciclista se había caído, y estaba sangrando, así que fue puerta por puerta pidiendo ayuda. Yo no llegué a tiempo, pero por lo visto uno de mis vecinos le ayudo. Qué locura.

10.

Estaba viendo Internet cuando empezó a reproducirse un anuncio en el que se oía un timbre y a alguien entrar en casa. Son las 4 de la madrugada, vivo sola, y casi muero del susto. ADV.

11.

Cuando era adolescente, se fue la luz mientras me duchaba por la noche. Al salir de la noche un poco asustada, miré por la ventana. Mi casa era la única que no tenía electricidad. Mi cerebro de adolescente pensó: es un intento de asesinato. Realidad: la casa tenía un problema por el cual se iba la luz si el calentador del agua y el aire acondicionado se conectaban a la vez. No me había pasado antes.

12.

El verano pasado vivía sola en mi apartamento en una ciudad universitaria relativamente segura. Siempre tomo precauciones y cierro con llave la puerta cuando salgo de casa. Una mañana, me levanté para ir al baño, y escuché como se abría la puerta de la casa. Asustada, salí del baño silenciosamente y al mirar desde una esquina vi que la puerta estaba abierta unos centímetros. Revisé el apartamento, pero no había nadie. De alguna manera, la puerta se había abierto sola mientras dormía, y se había abierto supongo que por culpa del viento. Sobra decir que desde entonces siempre dormí con un cuchillo cerca.

13.

Tenía 15 años y mis padres acababan de mudarse a una casa en una nueva urbanización. Mis padres estaban trabajando así que hice lo que todos los adolescentes cuando no hay escuela: acostarse tarde. Me desperté a las 11 y de camino al baño me topé cara a cara con un desconocido. Sorprendido, salió corriendo. Un par de minutos después, llaman a la puerta. Era el contratista, disculpándose por el intruso. Por lo visto, solía usar nuestro baño, y no sabía que alguien se había mudado ya. Los muebles deberían haberle dado una pista. Mis padres estaban furiosos, y cambiaron las cerraduras.

14.

Alquilaba una habitación en un sótano. La familia de mi amigo vivía en la casa escaleras arriba, y por eso acabé ahí. Hacían muchas fiestas familiares, ya que son una familia filipina.

Un día estaba haciendo los deberes en mi cuarto, y los otros dos inquilinos no estaban, así que tenía el apartamento “B” para mi. Como arriba estaban haciendo mucho ruido y me costaba concentrarme, le pregunté a mi amigo: “Parece que os lo estáis pasando en grande, no consigo concentrarme. ¿Puedo subir?”

Me contestó: “No hay nadie en casa, nos fuimos todo el fin de semana a Wisconsin”.

Salí fuera, y no había ningún coche. No había luces encendidas en la casa. Me fui a dar un paseo hasta que llegara otra persona a la casa.

Solo puedo añadir dos cosas. La primera, que volveré a vivir ahí este año. Y la segunda, que el verano pasado encontraron huesos humanos en la casa.

No respires

15.

Alguien intentó entrar a robar en casa de mis vecinos mientras estaba haciendo de canguro de sus hijos. Tenía 15 años, y solía cuidar a los niños de mis vecinos. Tenían una casa hermosa, con 3 plantas y un garaje debajo del edificio, que conectaba con el sótano. Era la entrada que más usaban, y casi nunca cerraban el sótano, mientras la puerta del garaje estuviera cerrada.

Además, tenían el típico sistema de seguridad con el que cada vez que se abre una puerta, suena “beep beep beep”. Después de irse esa noche, estaba acostando a los niños cuando escuché el “beep beep beep”. Pensé que eran los padres volviendo a por algo así que les llamé gritando, pero nadie respondió. El sistema indicaba que se había abierto la puerta del sótano, así que me asusté y llamé a mi padre para que viniera. Cuando llegó, me dijo que me quedara en la cocina mientras comprobaba la casa, pero volvimos a escuchar “beep beep beep” y entonces la puerta del garaje se abrió. Cuando fuimos a la ventana para ver quién era, vimos a alguien con una sudadera que salía corriendo del garaje y se perdía por el bosque detrás de la casa.

Mi padre llamó a la policía. Todavía estoy aterrorizada al recordarlo.

Y tú, ¿alguna vez has vivido algo parecido?