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18 nueras recuerdan los peores regalos que recibieron de sus suegras

No conocemos la fórmula definitiva para evitar desavenencias con las suegras. Si te llevas mal con la tuya, probablemente te consuele saber que no es un caso aislado, ya que los desencuentros entre suegras y nueras son de lo más comunes en cualquier familia.

Eso sí, es importantísimo tener siempre muy claro que el núcleo de la familia es el que se crea con el marido y los hijos, si los hubiera. Aunque no hay que llegar al punto de romper del todo con la familia política, sí hay que tener siempre muy clara la importancia de la nueva familia que se ha creado.

Sea como sea, para que veas que hay mucha gente en una situación parecida a la tuya, si no peor, echa un vistazo a esta recopilación de regalos que algunas nueras recibieron de las madres de sus parejas. Algunos son tan absurdos, ¡y ofensivos!, que no podrás evitar compadecerte.

1.

Nos regaló un libro que teníamos que grabar mientras lo leíamos, para que nuestro sobrino pudiera escuchar nuestros acentos. Así que nos regalo deberes. Al final no lo hicimos, simplemente nos olvidamos, pero en perspectiva, sí, fue un regalo bastante horrible.

2.

A una amiga de mi hermana su suegra le regaló un libro llamado “El Manual del Divorcio” hace muchos años. Es mi listón de “bueno, al menos mi suegra no me hizo ESO…”

3.

Un pack 3 de tres tazas de viaje… que llevaban siglos en el armario de su cocina. A todos los demás les regaló cosas bonitas, a mi tazas de café, qué regalo tan pensado.

4.

Me pintó un retrato de un insecto. Dijo que lo había visto en una revista (¿WTF?) y que le recordó a mí. Literalmente era un retrato de la cara de un mosquito, con un fondo color amarillo vómito. Antes de que mi marido tomara cartas en el asunto, me preguntaba constantemente por qué no lo tenía colgado en casa.

5.

Cada cumpleaños y cada Navidad me hace el mismo regalo. Una bufanda. Tengo 32 bufandas en alguna parte de un armario. Nunca llevo bufandas.

6.

Un kit de comida deshidrata con un ingrediente al que soy alérgica. Mi marido recibió uno con un ingrediente al que es mortalmente alérgico. Ella lo negó incluso cuando le enviamos fotos mostrando los ingredientes. Se lo di a un compañero de trabajo más joven, que estaba maravillado.

7.

La semana pasada, mi suegra nos regaló unas toallas “muy buenas y muy caras que compró en El Corte Inglés”. Llevan el emblema de diferentes hoteles.

8.

Me acaba de decir mi suegra el regalo que nos ha hecho a su hijo y a mí por nuestra boda (nos casamos en dos semanas). Varios días en un hotel de Benidorm en los que ella también aprovechará para venir y conocer la ciudad. Nuestra habitación es la 602 y la suya la 603.

9.

Mi suegra me regaló pequeñas muestras de crema usadas que vienen gratis con otra compra. No me importa que sean muestras, es una crema muy buena, pero la línea la pongo en que sea algo usado previamente.

10.

Tés extraños, y chocolate con alcohol. ¡Soy intolerante a la lactosa!

11.

Ayer tocó comida navideña con mi familia política. Mi suegra nos regaló a cada uno un pequeño peluche que le recordaba a nosotros. A mí me dio una vaca.

12.

Mi suegra le regaló a mi marido un libro para colorear de Bob Esponja. No tenemos hijos.

13.

Cuidé su casa, piscina y mascotas diariamente durante las tres semanas que estuvo en un crucero de lujo. Era 40 minutos de coche de ida y vuelta. Como agradecimiento, me regaló una bolsa con ropa suya. Ropa sucia.

14.

Productos de limpieza porque “ya he estado en vuestra casa”. Y, posteriormente, ropa que era muuuuy grande (tengo talla 4 pero ella me compraba cosas XXL), siempre dejando caer que “creo que esta talla te sentará mejor”.

15.

Un jersey navideño y una bufanda calentita. Para mi cumpleaños. En Julio. En Los Angeles.

16.

El año pasado mi suegra nos regaló pijamas. Su “tema” era que en Navidad había que comprarle pijamas cuquis a las parejas de sus hijos.

Hasta aquí bien. Me encantan las cosas cómodas. Mi pareja me dio la bolsa con el regalo, saqué el pijama y me quedé mirándolo estupefacta. Eran ocho tallas más pequeños de lo que deberían, y en la etiqueta ponía claramente que eran para un NIÑO PEQUEÑO.

Soy bastante bajita, pero no soy por asomo una niña pequeña. Lo que dios me negó en altura, me lo dio el voluptuosidad. Sobra decir que me tuve que deslizar dentro del pijama con mucha fuerza de voluntad (con las costuras rompiéndose) para hacer feliz a mi pareja, que no parecía percatarse del problema con la talla, pero nos costó horrores quitármelos 20 minutos después.

La pareja de mi cuñado también recibió un pijama, pero como a mi suegra le cae bien, eran de la talla adecuada.

17.

La Navidad después de nuestra boda mi suegra nos regaló un marco con tres fotos del día del enlace… yo no aparecía en ninguna de ellas. También ME regaló un libro sobre paternidad.

18.

Mi suegra me regaló el collar que le había regalado yo a ella el año anterior. Al año siguiente le conté una historia muy elaborada sobre cómo estaba de compras y supe que iba a gustarle en cuanto lo vi, y se lo volví a regalar. Se lo di en la misma caja en la que ella me lo re-regaló a mi.

Y tú, ¿tienes buena relación con tu suegra? ¿Alguna vez te ha hecho algún regalo “envenenado”?