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24 internautas relataron cómo se enfrentaron a un nuevo nivel de estupidez, y parece que solo podría pasar en una película

La estupidez es algo relativo. A veces pensamos que es una tontería algo que simplemente nos parece extraño, pero que tiene una explicación sencilla. La ignorancia de alguien, un comportamiento inusual, una forma diferente de ver el mundo.

Pero, en algunas ocasiones, existen ejemplos de estupidez que son completamente indiscutibles. Atento a estos momentos relatados por internautas que terminaron en situaciones simplemente absurdas.

1.

Por lo general, para bloquear la puerta principal, giro el pestillo en la parte posterior de la manija y simplemente cierro la puerta. Una vez hice esta operación habitual y luego me di cuenta de que había olvidado las llaves y el teléfono en el departamento. Tuve que ir a la administración para llamar a un especialista. La mujer de la recepción dijo que todo se solucionaría y me pidió dejar un número de teléfono para comunicarse conmigo. Le expliqué que el teléfono estaba bloqueado en mi departamento y que los especialistas no podrían llamarme. Entonces me sugirió que fuera a buscar el teléfono al departamento. Le expliqué de nuevo que si pudiera entrar al departamento por mi teléfono celular y mis llaves, no habría llamado a los especialistas en apertura de puertas. Creo que no terminó de entenderme.

2.

No hace mucho tuve una conmoción cerebral y un amigo me pidió que no me acercara a él. Él realmente pensaba que era contagioso.

3.

Mi excompañera de piso fue y canceló el contrato de gas y electricidad porque era demasiado caro. Y luego se preguntaba por qué ya no teníamos ni electricidad ni gas. Ella pensaba que estábamos pagando dinero todos los meses para que, en caso de algún problema, pudiéramos llamar a los servicios de emergencia.

4.

Trabajaba en un restaurante y teníamos un plato en el menú que era un pollo entero a la parrilla cortado en trozos. Una mujer pidió una entrega, y luego nos llamó y se quejó con disgusto de que junto con las otras partes del pollo le habíamos enviado solo dos pechugas. Esperaba que hubiera muchas más. Hubo que explicarle a una mujer adulta que un pollo solo tiene dos pechugas.

5.

Cuando mi amiga no tenía una moneda para la máquina expendedora, dobló un billete de un dólar y lo insertó en la ranura para las monedas. Luego no entendía por qué no recibió lo que quería de la máquina.

6.

Cuando estaba en la universidad, trabajaba a tiempo parcial en una tienda de mascotas. Un día, un cliente me preguntó qué comida ayudaría a su pitbull a “animarse”. Le sugerí que incluyera alimentos ricos en proteínas en su dieta y dedicara suficiente tiempo al ejercicio. También agregué que mucho de esto está determinado por la genética del perro. Terminó preguntándome si vendíamos genética.

7.

Noté el auto de una colega al costado de la carretera. Resultó que su llanta se había pinchado y estaba esperando una grúa. Examiné la rueda y le señalé un clavo que sobresalía del neumático. Y ella me miró como a un idiota, se rio y dijo: “¡Es imposible, un clavo es plano en la parte de abajo!”. Después de eso me fui y nunca volví a mencionar el tema.

8.

Esta fue mi primera experiencia en un comercio minorista. Las colecciones de temporada habían cambiado, por lo que hicimos un 50 % de descuento en las camisetas de la colección anterior. Estaba de pie en la caja cuando se me acercó una mujer y me preguntó por qué el artículo que había elegido valía 20 USD en lugar de los 10 USD prometidos.

Pensando que su artículo también podía estar en oferta, le pregunté si podía mostrarme la etiqueta del precio con descuento. Y ella señaló el cartel de venta de las camisetas. Aclaré: “Este cartel dice que todas las camisetas tienen un 50 % de descuento”. “Sí, entonces, ¿por qué yo debería comprar al precio completo?”, estaba indignada ella. “Probablemente porque tiene un sombrero en sus manos, no una camiseta”, tuve que constatar un hecho.

9.

Un amigo mío una vez estaba hablando de lo mucho que odiaba las papas, mientras comía con entusiasmo unas papas fritas. Literalmente le voló la cabeza cuando le dije que las papas fritas están hechas con papas normales.

10.

Solía ​​tener una colega dulce pero muy tonta. Una vez estábamos en una reunión y la conversación giró hacia el jamón. Mi gerente dijo: “Uf, odio el jamón. Parece carne humana”. Y esta colega susurró con una mirada asustada: “¿El jamón realmente está hecho de personas?”.

11.

Hubo un tiempo en que la prima de mi esposa y su marido necesitaban un lugar para vivir, y les permitimos quedarse con nosotros por un tiempo. Les dimos un colchón hinchable de tamaño grande y lo colocamos en la sala de estar. Durante 3 semanas me despertaba y cada mañana los veía durmiendo sobre ese colchón, con las piernas colgando sobre el borde. Y luego, un día, ella me pidió que comprara un colchón más grande. Le aconsejé que simplemente se acostara a lo largo y no a lo ancho del colchón, pero la chica me respondió que entonces no podrían ver la televisión. ¡¿Pero por qué no voltear el colchón para poder seguir mirando la televisión?!

12.

Estaba viendo anuncios en la televisión junto con otra recepcionista de nuestro restaurante. Al final de uno de los videos había una inscripción: “Pronto en tu cine más cercano”. Al ver este mensaje, la chica se volvió hacia mí y me preguntó con genuina sorpresa: “¿Cómo saben dónde vivo?”.

13.

Trabajo en el Parque Nacional Yoho. Una vez me hicieron la siguiente pregunta absolutamente en serio: “¿Dónde guardan a los animales por la noche?”. Al parecer, pensaban que todas las noches juntábamos a los animales por el parque y les preparábamos un alojamiento.

14.

Una vez tuve que explicarle a una mujer que las manzanas no contienen gluten, carne ni ingredientes lácteos. ¿Cómo puedes pensar que las manzanas contienen leche? Ella creía que había gluten en todos los granos grandes y las manzanas son un grano porque tienen semillas.

15.

Mi hermano y yo somos gemelos y, durante toda mi vida, me han hecho un millón de preguntas ridículas. Pero la situación más estúpida fue cuando una chica me preguntó una vez: “¿Alguna vez te confundes con tu hermano?”. Aclaré, “¿Quieres decir, si alguna vez me considero mi hermano?”. Ella respondió: “Sí”.

16.

Le pregunté a una chica cuándo fue la última vez que cambió el aceite del auto. Ella me respondió con sorpresa: “¿Quieres decir, cuándo fue la última vez que cargué gasolina?”.

17.

Una vez, mi hermana preguntó dónde estaba la Torre Eiffel: en París o en Francia. Y no podía entender cómo podía estar en los dos lugares a la vez.

18.

“¿Cuánto vale medio dólar?”. Ella era la nueva cajera que mi jefe había contratado días antes. Nunca olvidaré ese momento.

19.

Mi jefe se consideraba más inteligente que los demás y me pedía que no borrara los mensajes de spam, sino que los guardara. Una vez, no hubo nuevos mails, entonces mi jefe vino a mi escritorio, arrojó frente a mí una carpeta de papel con los mensajes de spam impresos y tuvo una rabieta con preguntas como “¿dónde está el spam nuevo?”. Sí, imprimía esas tonterías y las guardaba como documentos importantes.

20.

En la escuela secundaria tenía una compañera que hizo que la maestra dejara de reproducir un documental sobre los miembros de unas tribus africanas. Ella no podía creer que la gente pudiera vivir en chozas de arcilla. Y se molestó mucho porque en una lección de Historia nos mostraban películas de ficción. Todos los presentes tuvieron que convencerla de que, en algunos lugares, la gente realmente vive así.

21.

Un hombre trató de abrir la puerta principal de mi tienda, aunque había un gran letrero rojo que decía “Cerrado” frente a él. Continuó tirando de la puerta durante mucho tiempo, como si se hubiera atascado.

22.

Un colega compró un cabezal de ducha de bajo consumo de agua. Con su ayuda, llenaba constantemente la bañera de agua. Después de todo, en su opinión, ahora ahorraba mucho…

23.

Una vez, le pedimos a una compañera de clase que nombrara los 7 continentes. Su lista comenzaba así: “América del Norte, Europa, China, Océano Pacífico…”.

24.

En octavo grado, dimos una charla sobre artistas famosos y alguien decidió hablar sobre Miguel Ángel. Una chica de una mesa de atrás estaba francamente indignada por eso y dijo: “Miguel Ángel no es real, es una tortuga”. Toda la clase dio una ovación de pie.

¿Qué te han parecido sus historias?