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26 personas contaron cuál fue el regalo más memorable de su vida, aunque no les hiciera ninguna gracia

Hay personas que tienen una forma… curiosa, dejémoslo ahí… de regalar a sus allegados. Son capaces de obsequiar a sus seres queridos con lo primero que encuentran, sin ningún tipo de remordimiento. Atento a esta colección de historias sobre regalos inolvidables… en el peor de los sentidos.

1.

2.

Mis abuelos eran pobres y muy ahorradores. Una vez me regalaron un libro para colorear de segunda mano. Estaba casi completamente coloreado y, aparentemente, lo hizo un niño de 3 años con solo un rotulador verde. Por cierto, en aquel entonces tenía 18 años y mis abuelos pensaron que era un buen regalo, porque de alguna manera estaba relacionado con Disney. Es que iba a estudiar en la facultad de animación y diseño…

3.

Mi papá se tatuó su signo zodiacal en el pecho. Fue su regalo para mí, creo que en mi cumpleaños numero 12. Estuvo orgulloso de él toda la semana, como si me hubiera regalado algo genial como la Nintendo 64.

4.

Mi propia bufanda. Sí, es cierto, mi mamá entró en mi habitación, agarró mi única bufanda, la envolvió y me la entregó como si fuera una bufanda nueva.

5.

6.

Durante 10 años, mis abuelos nos han regalado a mí y a mi hermano los mismos juegos de herramientas, cada uno con 3 pinzas de presión. En total, ahora tenemos 60 alicates de presión. No sé si mis abuelos compraron una caja entera de alicates… Me pregunto, ¿de dónde los habrán sacado?

7.

Mi mejor amiga me regaló una vela roja oscura que compró en “Todo a un solo precio”. Tenía la forma de una flor, no tenía olor, solo brillo. Ocurrió en la escuela, simplemente la sacó de su mochila y dijo: “Aquí tienes. Feliz cumpleaños”.

8.

Cuando tenía 8 años, mi madre y yo cultivamos girasoles en verano. Entonces mi tía decidió comprar un fertilizante para las plantas con motivo de mi cumpleaños. El día de mi cumple, abrí el regalo y vi algo que parecía una lata de helado de vainilla. Pero cuando la destapé, en su interior había estiércol de caballo.

9.

10.

En la escuela secundaria, me aficioné a la música y aprendí a tocar la guitarra. Pero todo lo que tenía en ese entonces era una guitarra acústica que estaba hecha polvo. Ha llegado mi cumpleaños. En la sala de estar vi un regalo envuelto, una caja bastante grande. Por alguna razón, estaba seguro de que mis padres me compraron una guitarra eléctrica. Pero estaba equivocado. Me regalaron… una licuadora.

11.

Jugué fútbol americano en la escuela porque mi padre egoísta quería vivir su vida a través de mí. Un día, enmarcó su camiseta vieja y me la regaló por mi cumpleaños. Al parecer, para que la adorara.

12.

13.

DVD usado con la película Diario de una pasión. Además, me lo regaló después de que le dije directamente a esta persona que no lo iba a ver. Esta persona era mi madrastra. Ella tomó el disco de la colección que recopiló con mi papá. Y la colección se guardaba en nuestra sala de estar. Es decir, podría tomar cualquier película en cualquier momento. Quiero aclarar que mi madrastra no es una mala persona en absoluto, simplemente se volvía cada vez más olvidadiza y a veces, su comportamiento no tenía explicación.

14.

Me picaron abejas 3 veces en mi vida. Recibí todas las picaduras en mis cumpleaños: cuando cumplí 3, 14 y 25 años.

15.

Me regalaron un par de pijamas. Bueno, el único problema era que aún no estaban hechos. Me regalaron la tela. Y la promesa de coserme un pijama. Tuve que devolver la tela. Nunca conseguí mi pijama.

16.

17.

Me regalaron un taco de billar por mi 15 cumpleaños. Me emocionó creer que mis padres habían comprado una mesa de billar. Pero no. Me quedé con el taco, aunque no tenía mesa de billar.

18.

Mi papá me compró un kit de limpieza de zapatos para que pueda limpiar su calzado. Incluso encontré una foto de este set.

19.

Mi exnovio me regaló una cajita plana para mi cumpleaños. En su interior había un pasaporte. Su pasaporte. Y nada más. Sin boletos para el viaje, sin promesas de viaje una vez que hayamos ahorrado juntos. Literalmente me regaló su pasaporte. Todavía estoy confundida.
Quiero aclarar: por cortesía, acepté el regalo y no le dije nada sobre mis planes de viaje. Luego cenamos, nos fuimos a casa y ni siquiera hablamos del pasaporte. Después de unos años, nos separamos. Su pasaporte no ha desempeñado papel alguno en mi vida.

20.

El libro de recetas 1 001 formas de cocinar pollo. Soy vegano. Para ser justo, hay que decir que la persona simplemente no sabía que yo era vegano. Y el regalo fue presentado por inauguración de mi casa.

21.

22.

El día de mi cumpleaños, vino mi suegra y me dijo, prepárate, te pagué una sesión de fotos glamorosa en una hora. Y todo esto unas semanas después de dar a luz. Por supuesto que me negué. Creo que siempre me odió.

23.

Un chico me regaló 3 salchichones en nuestra primera cita. ¡SALCHICHONES! Resultó que trabajaba en una fábrica de embutidos y los robó especialmente para mí. En la segunda cita, trajo una caja enorme de bombones con 10 bombones en su interior. Era un individuo muy creativo.

24.

Después de la boda, para todos mis cumpleaños, mi suegra solía regalarme juegos de vajilla diciendo: “La necesitas, son una familia joven, si no te gusta, se lo regalas a tu esposa”. No quiero decir que me molestó mucho, pero tomé una decisión y le regalé un juego de destornilladores para su aniversario con las palabras: “Si no le gusta el regalo, se lo entrega a mi suegro”. Casi me atravesaron los rayos de odio que salieron de sus ojos. Desde entonces, mi suegra dejó de regalarme utensilios de cocina.

25.

En 1994 mi exnovio me regaló una vaca. El chiflado solía regalarme tonterías, como flores de plástico. Después de un escándalo provocado por este asunto, me llamó y me dijo que saliera al balcón. En la calle, atada a un poste de luz al lado de mi casa en el centro de la ciudad, estaba esperándome una vaca. Traté de llamar a mi novio, pero se había ido de viaje de negocios a otra ciudad por un mes. Luego unos chicos me la compraron, pero con la condición de que se la entregaría. No tenía dinero para alquilar una camioneta y tuve que atravesar toda la ciudad con la vaca atada con una correa hecha de cinturón de albornoz de mi madre. Lo más ridículo era que la vaca solo avanzaba si escuchaba mi voz. Quizás había otras formas de controlar al animal, pero no las encontré. Al principio, cuando caminábamos, le dije: “Venga, ánimo, vamos”. Pero me sentí terriblemente estúpida. Por eso, leí en voz alta todos los poemas que recordaba y tuvimos que dar un recorrido de 2 horas y media.

26.

Cuando cumplí los 18, mi padre me regaló una tarjeta de crédito. Dijo que no la usara porque todavía no estaba activada. Cuando encontré mi primer trabajo a los 22 años, la empresa me preparó un informe crediticio y descubrió que tenía una deuda de 350 000 dólares, resultó que mi padre me engañó para que firmara un contrato de hipoteca conjunta, disimulando como si fuera el papeleo de la tarjeta de crédito… Por lo tanto, recibí una deuda por mi 18 cumpleaños.

Y tú, ¿alguna vez has recibido un regalo digno de aparecer en esta recopilación?