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Arrasa con su reflexión sobre la “gran lección” que los pensionistas han dado a los jóvenes

A los que somos jóvenes a veces se nos olvida que todos los derechos que consiguieron nuestros padres y abuelos –y de los que ahora disfrutamos, aunque por desgracia cada vez menos–, fueron peleados en las calles, y no detrás de la pantalla de un móvil u ordenador escribiendo mensajes muy indignados en Twitter.

No, después de mucho tiempo tenemos una mala noticia: a los que mandan les importa entre cero y nada que ese tweet tan brillante que ha corrido como la pólvora por las redes sociales, y que hasta se ha convertido en uno de los fenómenos virales de la semana, los acuse de corruptos y otras cosas peores. Mientras estés en tu casa con la bata y el smartphone, y no des mucho la lata, ellos son felices.

Un ejemplo de cómo hacer las cosas, si queremos que algo cambie, nos lo dieron ayer los miles de jubilados que se manifestaron en todo el país por la ridícula subida de las pensiones. Sin violencia pero dando la cara por una pensión digna que el Gobierno del ilustre Presidente Don Mariano Rajoy Brey –una de las mentes más privilegiadas de la historia, qué duda cabe– les niega; porque se han fundido la hucha de dichas pensiones en rescatar bancos que ellos mismos –el señor Rato sigue de vacaciones en su barquito– han hundido. Un chanchullo tras otro, que nos están dejando en la más absoluta de las ruinas, y vuelta a empezar.

Muchos de estos jubilados que volvieron a salir a la calle para defender sus derechos se preguntaban dónde estaban los jóvenes. Una pregunta que resolvía de forma brillante la usuaria @ClaraCamposRo con un mensaje que publicaba en su perfil de Twitter.

“Cuando mis padres me dijeron ayer que irían a la protesta de pensionistas, les comenté: ‘pues no se ve gran movimiento en redes, no creo que haya gente. Me equivoqué. Y cuánto me alegro. Está la generación que sale a la calle y la otra, que tuitea (tuiteamos). Qué gran lección”.