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Esta madre no sabía por qué la tumba de su hijo de 36 años estaba tan verde, hasta que se enteró del conmovedor motivo

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Una bonita historia que ha emocionado a las redes sociales. 

El mantener y visitar la tumba de nuestros familiares fallecidos nunca es un trago de buen gusto, y hay personas que prefieren acudir al cementerio las ocasiones justas para no sentir aún más dolor. El visitar más o menos a un ser querido depende, muchas veces, de la fuerza que tengas para saber que nunca más podrás volver a abrazarlo y no salir del cementerio aún más deprimido.

El caso de Rachel y Raymond es un ejemplo de ello. Esta pareja de ancianos perdieron a su hijo Joseph en un accidente de tráfico con tan solo 39 años. Joseph era un veterano y condecorado piloto de las fuerzas aéreas norteamericanas con muchos años de servicio. Un día, el matrimonio acudió al cementerio donde descansan los restos de su amado hijo, cuanto vieron que el sol y la lluvia habían dejado todo el césped marrón, menos la tumba de Joseph, que se mantenía verde y cuidada.

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Los padres no se explicaban qué estaba sucediendo, hasta que conocieron a Jake Reissig, un hombre viudo de 86 años que acudía todos los días al campo santo -llueva, nieve o haga sol- para hablar con su esposa y adecentar su última morada. Un tarde, Jake vio como en una tumba cercana a la de su esposa una joven lloraba desconsolada. Al acercarse, la joven le contó la historia de un hombre bueno que había dado la vida por su país y que había muerto demasiado joven. Era la hermana de Joseph.

El anciano, conmovido por la historia, decidió desde ese momento que no sólo cuidaría de la tumba de su esposa, sino que también se encargaría del mantenimiento de la de Joseph como señal de respeto por todos los servicios prestados a su nación. Al conocer la historia, los padres del militar fallecido buscaron a Jake para darle las gracias por su precioso gesto: “Fue increíble descubrir que un desconocido se tomó tanto tiempo para cuidar la tumba de nuestro hijo, a quien ni siquiera conoció”.