«Estaba con vida». Vuelco en la investigación de la muerte de Esther López

Se empieza a creer que Esther todavía estaba con vida la mañana siguiente a la noche de su desaparición

El funeral de Esther López de la Rosa se celebró el pasado miércoles en Traspinedo. Allí, amigos y familiares acudieron a decirle el último adiós a la mujer de 35 años que despareció el pasado 12 de enero.

Las circunstancias de su muerte se desconocen todavía. La Guardia Civil ha rastreado en varias ocasiones la zona en la que apareció el cuerpo sin vida de Esther López cerca de Traspinedo. Buscan pruebas que ayuden a esclarecer la investigación, aunque los primeros datos de la autopsia confirmaron que se trató de una muerte violenta.

La información recabada señaló que la mujer de 35 años falleció por un traumatismo abdominal que le provocó una hemorragia interna. Se barajan numerosas hipótesis de lo que pudo suceder aquella noche, pero hay tres principales: Una paliza y que muriera de forma violenta, una caída de Esther López y que el golpe fuera mortal, o que la atropellaran, escondieran su cuerpo unos días y luego lo trasladaran al lugar donde fue encontrado.

Esther no envió un WhatsApp a su madre de madrugada

El móvil de Esther, que estaba junto cuerpo, todavía podría ayudar a desvelar las incógnitas de lo que ocurrió: si se apagó de forma abrupta por un golpe o si simplemente se agotó la batería.

Tal y como había relatado el inspector de policía Serafín Giraldo en el programa Antena Abierta, estas serían algunas claves de la información que ofrece el teléfono de Esther López: A las 05:40, el móvil de Esther López habría registrado un WhatsApp a su madre. A las 05:50, es decir, diez minutos después, la madre se despierta para ir a trabajar y se da cuenta de que Esther López no está durmiendo en casa y la llama al móvil, que ya no da señal.

Pero todo indica que no escribió a su madre un mensaje a esa hora la madrugada en la que se perdió su pista. Las fuentes de la investigación consultadas por OKDIARIO han desmentido esta información. Los investigadores han detectado cierta actividad telefónica a altas horas de la noche, pero esta no incluye el envío de un mensaje a su progenitora.

Las mismas fuentes aseguran disponer ahora de “otros indicios” que los lleva a pensar de que Esther López estaba viva cerca del amanecer del día siguiente a la noche de su desaparición.

De esa noche fatídica ya se dispone de mucha información, como los vídeos y las fotos que de la chica y sus amigos que los investigadores encontraron, entre ellas las que se hicieron en bar El Castillo, el lugar en el que Esther estuvo con las dos personas que supuestamente la vieron con vida por última vez. Carlos y Óscar. La noche se pudo ir de las manos, por ejemplo, Carlos ha visto fotos y vídeos que no recordaba hasta que se los han enseñado.

El teléfono móvil podría desvelar si sufrió un accidente. Todos los móviles tienen un sensor de aceleración y de posición, por lo que si el teléfono ha sufrido un golpe y ella lo llevaba encima, es capaz de medir la fuerza del impacto.

Según la autopsia, Esther López murió por un shock hipovolémico, es decir, una hemorragia interna sobre todo en la zona del tórax y del abdomen. Una de las posibilidades que se investiga es una caída. «Si ha habido una caída ha sido una caída con velocidad o con altura», comentó Julio Irigoyen, médico forense. También podría haber recibido alguna patada, un golpe o incluso haber sido atropellada.