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La acusación de la hija de Ana Julia en el juicio que pasó inadvertida durante el caso

La hija de Ana Julia Quezada, fruto de un anterior matrimonio en Burgos, declaró por videoconferencia. Además, pidió no ver a su madre, con la que aseguró haber roto relaciones. Algo que debe haber caído como una losa sobre Ana Julia Quezada.

La joven, Judit, ha señalado además que se sintió “utilizada” por su madre cuando supo que mató a Gabriel, ya que acompañó a Ana Julia en el operativo de búsqueda.

Sea como sea, Judit ha asegurado que la relación con su madre “una vez se vino a vivir a Almería era esporádica”. Antes de eso, era “sin apego”, añadiendo que “siempre ha sido muy distante, muy independiente».

Ana Julia se apuntó a un gimnasio.

Pero no es lo único que ha revelado la joven: ha admitido que una vez que supo que ella había dado muerte al niño, se sintió “utilizada”, pero además señaló que antes de eso “nunca” llegó a pensar que “le estuviera manipulando para dar una imagen armónica familiar ante la Guardia Civil”. Cabe destacar que Ana Julia la llamó para pedirle que viniese a Almería a buscar al niño.

“Ella me lo pidió y yo fui de corazón a ayudar. Me da igual lo que ella quisiera hacer, yo vine de corazón”, dijo entre lágrimas al final de su interrogatorio. En él, confirmó haber roto cualquier relación con su madre “porque no quiero, no me sienta bien”.

Judit indicó que no quiere “verla, no quiero hablar con ella, ni escucharla, ni me apetece ni tengo ganas”. Sin embargo, la magistrada ha instado a omitir este tipo de comentarios “que no conducen a nada”.

Además, también ha expresado, sobre el uso de las plantas venenosa por un familiar, que “es la primera vez que oigo algo así” y “nunca he tenido conocimiento de esto”.

Sobre la visita que hizo con su madre durante el operativo de búsqueda a la finca donde estaba enterrado el pequeño, ha señalado que “no sintió nada extraño”, aunque sí dijo que “me llamó la atención su comportamiento porque yo me sentía como una mierda y ni siquiera conocía a ese niño”.

Ana Julia, en cambio, llegó a contarle “que se había apuntado al gimnasio y que se estaba poniendo en forma” y a decirle “mira que “tipito” se me está quedando”.