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La indignante historia del concursante de ‘Boom’ que tuvo que dejar su trabajo para participar en el programa

El enésimo testimonio que demuestra que la crisis económica nunca se fue, o que algunos de nuestros queridos políticos han metido tanto la mano en las arcas públicas que sólo nos queda tragar y tragar con sueldos miserables y contratos de chiste, lo daba hace unos días un concursante del programa de Antena 3 ‘¡BOOM!’. 

Valentín Ferrero, que forma parte del ya mítico equipo de Los Lobos, concedía una entrevista a la Cadena Ser donde narraba como tuvo que abandonar su trabajo de profesor asociado en la Facultad de Bellas Artes de Altea el pasado mes de septiembre, y por el que cobraba la friolera de 250 euros al mes: “Me gastaba más dinero en gasolina para ir a clase”. 

Valentín, de 61 años, explicaba que “el contrato más normal es el de seis horas de clase y seis de tutorías por lo que se cobra unos 514 euros brutos, es el tipo de contratación común para los profesores asociados”, y que, a pesar de estar más que capacitado, es doctor y premio excelencia, en la universidad le comentaron que nunca le subirían a otro tipo de contrato. Parece que la esclavitud está de moda.

¿Quién no puede vivir con menos de 300 euros al mes? ¿Quién necesita comer? Lo mejor de esta historia de terror es cuando comparas el sueldo de este profesor universitario con las dietas, 1800 euros mensuales, que cobran algunos de nuestros ilustres diputados en el Congreso (hola, Celia Villalobos) por desplazamientos y estancia en Madrid cuando disponen de viviendas en la capital. Una diferencia de más de 1500 euros (de sueldo a dieta, ojo) entre unos que sólo saben trabajar y estudiar y otros que llevan toda su vida comiendo de la olla gorda de lo público sin dar un palo al agua. Feliz lunes.